martes, 12 de marzo de 2013

Cómo elegir tu raza de perro correcta




Pensar en adquirir un nuevo integrante de tu hogar es solo el primer paso, ahora las preguntas que se deben formular son: ¿Qué tipo de perro debo adoptar o comprar? ¿Estoy preparado(da) para recibir un nuevo integrante en mi casa? ¿Tengo el tiempo y los recursos necesarios para su manutención?

Bueno, primeramente debes tener en cuenta si realmente tienes el tiempo necesario y que tanto de ello le dedicaras al día a tu perro. Si eres una persona que pasa gran parte o todo el tiempo en la casa, puedes pensar en adquirir un cachorro, pues estos necesitan muchos cuidados y atenciones por parte de sus dueños; ahora, si por el contrario, eres una persona usualmente ocupada, tal vez quieras pensar en un perro adulto, que tenga unos modales y costumbres establecidas, sin embargo debes tener en cuenta que el perro puede tener algunos “resabios” que tal vez no sean de tu agrado.

Referente al tiempo y al espacio que dispones debes elegir el tamaño adecuado. Los perros grandes por supuesto necesitan un espacio bastante amplio, necesitan salidas constantes para liberar la cantidad de energía que acumulan, viven aproximadamente 12 años, y en cuanto a manutención llegan a ser más costosos, y por el otro lado, están los perros pequeños, la actividad física es más reducida, viven aproximadamente 20 años, y la manutención como la comida tiende a ser más baja, pero debes tener en cuenta que las razas pequeñas tienden a ser posesivas, celosas, y un bastante ruidosas.



Si tienes hijos, puedes tener en cuenta que los perros grandes son muy amigables con los niños, son protectores y un poco más resistentes que los perros pequeños, como por ejemplo un Golden retriever o un labrador. Ahora, los perros pequeños tienden a ser un poco apáticos con los niños, como ejemplo está el schnauzer. 

Por último, recuerda que debes brindarle mucho amor y mucha atención, pasearlo, estar muy pendiente de las vacunas, alimento, y cuidados estéticos; es un miembro más de tu familia que necesitará de tus cuidados y te recibirá con mucha felicidad cada vez que llegues a casa.

¡Disfrútalo!

Raza de la semana: Labrador







Nombre: Labrador Retriever
Origen: Newfoundland
Tamaño: Macho: 53 a 59 cm, hembra: 25 a 30 kg, pudiendo a veces ser mayor.
Peso: 27 a 34 kilogramos (machos); 25 a 32 kilogramos (hembras).
Necesidad de ejercicio: Alta.
Esperanza de vida: 10 a 12 años.
Tamaño promedio de la camada: de 4 a 5; aunque pueden llegar hasta 12


El perro labrador es el perro que toda familia quisiera tener, es juguetón, amigable con los niños, adultos y ancianos. Es extremadamente afectivo, por lo que si vas a adquirir uno de estos perros debes saber que le gusta que lo acompañes, y siempre va a querer estar a tu lado, es muy colaborador. Aunque se adaptan a cualquier tipo de espacio, a estos perros les gusta nadar, correr, y ejercitarse mucho en general, de hecho es muy necesaria para que liberen su energía, así que necesitas sacarlo a diario así sea a hacer una caminata.


El labrador tiene instinto de cazador, es muy inteligente, por lo tanto es una de las razas que se escogen para entrenar en los servicios militares, y por su paciencia también es entrenado para servir de ojos y oídos a los ancianos y personas discapacitadas, no es un perro agresivo, pero recuerda, sí es muy energético y se debe ejercitar.

Tiene un gran parecido con la raza golden retriever, aunque se debe destacar que el labrador tiende a ser un poco más guardián y un poco más destructor;  aunque ni la diferencia ni estas características son muy marcadas en esta raza.

Por ser un raza grande, estos perros suelen sufrir de displasia de cadera en su vejez, puedes ayudar a prevenirlo llevándolo a nadar.

Así que ya sabes, si quieres un perro que ame a tu familia y sea eternamente cariñoso puedes adquirir un Labrador Retriever. 


La llegada del cachorro



¡Recibirás un nuevo integrante en tu casa! Pero espera, ¿Sabes si estás preparado? ¿Tienes todo lo necesario para su llegada? Bueno, no te preocupes, aquí encontrarás algunos "tips" para recibir a tu nueva mascota:

El “rincón”: 
    Debes tener en cuenta que el cachorro necesita su propio lugar de descanso donde se sienta seguro.  Recuerda que este espacio debe ser en un lugar tranquilo de la casa, donde esté cómodo. Puedes acomodarle la cama de la forma que quieras, en las tiendas de mascotas podrías comprar una; también muy útilmente es posible acomodar este “rinconcito” con algunas mantas y una caja, todo depende de tus gustos y de tu imaginación, solo recuerda que debe ser lo suficientemente abollonada y espaciosa para que tu cachorro se sienta cómodo y seguro.

Lugar de la comida: 
    Debes elegir un lugar para ubicar los dos trastes del cachorro (el del agua y el de la comida), puedes ubicarlo en casi cualquier lugar de la casa, sin embargo, debes tener en cuenta que el lugar no sea muy estorboso para las personas que transitan; usualmente los trastes del cachorro se ponen en un lugar cercano a la cocina o al patio.

Alimento: 
    Asegúrate de qué tipo de alimentación debe recibir tu cachorro, es muy importante que sepas reconocer el tipo y forma en que necesita ser alimentado. Por ejemplo: Si tu cachorro es demasiado joven, debes alimentarlo con biberón según las instrucciones del veterinario o criador; ahora, si tu cachorro ya está en edad de “independizarse” le debes dar alimento para cachorros, tal vez tengas que remojarlo un poco con agua tibia para que él pueda masticarlo.

Juguetes:
  Es necesario que le compres al menos un juguete a tu cachorro, así evitaras que trate de masticar todo lo que se encuentre en su camino y al mismo tiempo libere energías. Debes enseñarle que solo puede masticar sus propios juguetes y no el resto de objetos de la casa.

Educación: 
     No le pegues, ¡Edúcalo con paciencia y amor!, los cachorros aprenden qué deben hacer y que no deben hacer en base a tu constancia en la enseñanza.

 Otros tips: 
      Recuerda enseñarle a ser sociable desde el comienzo, no querrás que tu cachorro se acostumbre a la soledad y le tenga miedo al mundo exterior. Llévalo al veterinario para que adquiera todas sus vacunas. No olvides alejarlo de objetos peligrosos como cables y plantas que puedan hacerle daño (hay muchas plantas que pueden ser venenosas para ellos).



Ahora sí ¡Todo listo y dale la gran bienvenida al nuevo integrante de tu hogar!